Tu cuenta copia automáticamente cada una de mis operaciones. No necesitás saber de mercados, ni mirar gráficos, ni tener tiempo. Solo conectás tu cuenta y el resto ocurre solo.
Es la forma más simple de invertir en los mercados sin ser experto. En lugar de aprender a operar, tu cuenta replica automáticamente las operaciones de alguien que ya sabe hacerlo —en este caso, yo.
Si yo abro una operación —en oro o en índices como el Nasdaq o el S&P 500—, tu cuenta abre la misma, en la proporción de tu capital. Si la cierro, la tuya se cierra también. Todo en tiempo real, sin que hagas nada.
Estudio los mercados de metales e índices y ejecuto la operación con mi estrategia y gestión de riesgo.
La misma operación se copia automáticamente en tu cuenta, ajustada a tu capital.
Cuando cierro la operación, la tuya se cierra al mismo tiempo, con el mismo resultado proporcional.
No mirás gráficos ni tomás decisiones. Revisás tu cuenta cuando querés.
El copytrading bien hecho pone el control de tu lado. Estas son las garantías reales.
Operás desde tu propia cuenta de bróker, a tu nombre. Yo jamás recibo, toco ni retengo tus fondos. Solo se replican las operaciones.
Podés pausar la copia, retirar tu capital o cerrar operaciones cuando quieras. Sin permanencia obligatoria ni ataduras.
Mi comisión es únicamente sobre las ganancias generadas. Si un período no da ganancias, no pagás comisión. Mis intereses alineados con los tuyos.
Cada posición lleva su stop loss definido. Se arriesga solo una porción pequeña del capital por operación, nunca el total.
Creás tu cuenta en el bróker recomendado. Toma unos minutos y te guío en el proceso.
El dinero queda en tu cuenta, a tu nombre. Depósito mínimo sugerido USD 1.000; recomendado USD 5.000.
Vinculás tu cuenta a mi estrategia con un par de clics. Te paso el enlace y las instrucciones.
A partir de ahí, todo es automático. Revisás tu cuenta cuando quieras.
Escribime sin compromiso. Te explico todo en detalle, resuelvo tus dudas y vemos si esto es para vos.